sábado, 23 de noviembre de 2013

ECOGRAFÍA DE ALTA RESOLUCIÓN DOPPLER

La ecografía Doppler es una ecografía en color que permite evaluar el flujo sanguíneo en cualquier arteria o vena del bebé y en algunas de la madre.
Se utiliza sobre todo en la última fase del embarazo (semanas 26 a 38), es indolora tanto para la madre como para el bebé y no supone ningún tipo de riesgo para ninguno de los dos.


¿QUÉ NOS PERMITE EXAMINAR?
  • Nos permite evaluar y medir el flujo sanguíneo de las válvulas y las cavidades del corazón del bebé, así podemos determinar si su corazón funciona correctamente.
  • Podemos analizar las arterias del útero de la madre. Esto es importante si la madre presenta hipertensión durante el embarazo o si hay retraso del crecimiento intrauterino del bebé.
  • Permite ver el flujo sanguíneo de las arterias umbilicales del feto, de manera que podemos saber si el flujo sanguíneo y la nutrición que llegan al bebé son correctos.
  • También permite ver el flujo sanguíneo de las arterias cerebrales del feto.

¿CUÁNDO SE REALIZAN?
Este tipo de ecografías se pueden realizar a partir de la semana 25 de gestación y hasta antes del nacimiento y en el caso de los embarazos de riesgo conviene hacer una en cada trimestre.

Los motivos por los que se realizan las ecografías Doppler son:
  • Cuando el niño no está creciendo a un buen ritmo o ha dejado de crecer.
  • Si existe oligoamnio, es decir, hay poca cantidad de líquido amniótico.
  • Si se detectan irregularidades en la frecuencia cardíaca del feto.
  • Si se sospecha que hay un fallo cardíaco o una malformación en el corazón.
  • Si se sospecha de una malformación a cualquier nivel o se prevé una enfermedad congénita.
  • Si la madre padece, durante el embarazo, alguna enfermedad que pueda perjudicar al feto como hipertensión, diabetes, etc.
  • Si existen problemas en la placenta o el cordón umbilical.
  • Si se trata de un embarazo múltiple.
  • Si existe sufrimiento fetal.

FUENTES:

viernes, 22 de noviembre de 2013

CUÁNDO HACER UNA PRUEBA DE EMBARAZO

El método más fácil, cómodo y rápido para saber si estamos embarazadas es el test de embarazo común, que podemos adquirir en la farmacia. Sin embargo, es importante saber bien cómo se utiliza y cuándo debe realizarse, para evitar dudas y preocupaciones. A continuación te aclaramos las dudas más frecuentes sobre el mejor momento para hacerte la prueba de embarazo. Si el test está bien hecho, el resultado es fiable.

Cuándo hacer el test de embarazo

Las pruebas de embarazo detectan la hormona hCG (gonadotropina coriónica humana), cuyo nivel aumenta cada día que estés embarazada. Cuanto más tiempo haya transcurrido desde la implantación, mayor el nivel de hCG, y por tanto, más fácil su detección. Es fundamental escoger bien el día que nos hacemos la prueba, ya que la hormona del embarazo se detecta en la orina quince días después de la concepción y no antes. Si realizamos la prueba antes de la fecha, es probable que el test de un falso negativo. Por lo tanto, debes esperar a tener un retraso en tu menstruación de al menos un día, aunque lo ideal es hacer la prueba cuando tienes una semana de retraso en tu período menstrual. Por prevención, se debe tomar una segunda prueba de embarazo entre cinco y siete días después, para confirmar tu resultado.

Existen test capaces de detectar la hormona del embarazo desde la primera semana después de la concepción, es decir, antes de cuando debería haber venido la menstruación, pero recordemos que en esta semana la cantidad de hormonas del embarazo suele pasar desapercibida para la mayoría de los test.
Hay mujeres con períodos irregulares que pueden haber quedado embarazadas más tarde de lo que creen y el test puede arrojar un falso negativo. Si es así, y sospechas que puedes estar embarazada, deberás repetir el test unos días después.

Cómo hacer el test de embarazo

Casi todos los test de embarazo se pueden realizar en cualquier momento del día, pero para mayor seguridad se recomienda hacerlo con la primera orina de la mañana que es la que posee una mayor concentración de hormona.
Las marcas del test pueden ser más o menos intensas lo cual puede indicar en algunos casos el tiempo de embarazo. Pero de todas maneras, aunque la intensidad de las líneas sea baja, el resultado es positivo.
Los cartuchos del test llevan una tira absorbente que reacciona cuando se detecta en la orina presencia de la hormona gonadotropina coriónica (hCG), la hormona del embarazo, haciendo que la tira vaya cogiendo color.
Algunos test llevan una tira de control que al reaccionar nos indica que hemos realizado bien la prueba.

Falsos negativos en el test de embarazo

Se pueden producir falsos negativos en los test de embarazo. O sea, si el resultado es negativo pero la menstruación no aparece, no es definitivamente negativo. Debes repetir el test a los cinco o seis días.
En cambio si es positivo es seguro que estás embarazada. Existen excepciones, tales como el caso de embriones ectópicos (los que se producen fuera del útero) o de embarazos anembrionados (sin embrión), que aunque elevan los niveles de la hormona, la gestación no es real.
Lo más importante es que antes de realizarte el test leas muy atentamente las instrucciones, ya que hay varios tipos de test en el mercado.

ECOGRAFÍA

La ecografía es una prueba diagnóstica muy importante durante el embarazo ya que nos permite ver cómo se está desarrollando el bebé en el útero y de esta forma podemos valorar sus estructuras y anatomía así como su crecimiento.

¿CUÁNTAS ECOGRAFÍA SE REALIZAN?
Durante el embarazo se realizan tres ecografías de rutina, una en cada trimestre.
La ecografía del primer trimestre se realiza entre las semanas 11 y 13 del embarazo y tiene tres objetivos. El primero es determinar el número de fetos y confirmar que la gestación se está produciendo dentro del útero. El segundo es determinar el tiempo real de gestación mediante la medición del CRL (longitud desde la cabeza hasta el final de la columna). Y el último objetivo es valorar los marcadores de cromosomopatías mediante la medición del pliegue nucal y poder detectar malformaciones fetales en caso de estar presentes.
La del segundo trimestre se hace entre las semanas 19 y 21 y es la más importante. En ella se realiza una valoración detallada de la anatomía fetal, confirmando que el crecimiento fetal es correcto, valorando su frecuencia cardíaca fetal, sus movimientos, el buen funcionamiento de la placenta y del cordón umbilical y que la cantidad de líquido amniótico es la correcta. Además si su posición lo permite puede que en esta ecografía se pueda conocer el sexo del bebé.
La tercera ecografía se suele hacer sobre la semana 34. Esta sirve para valorar el crecimiento fetal, el correcto funcionamiento de la placenta, la cantidad de líquido amniótico, las estructuras anatómicas fetales y la posición del feto dentro del útero.

¿CÓMO SE REALIZAN?
Para la realización de la ecografía es necesario tener la vejiga llena ya que así obtendremos una mejor imagen.
Usted permanecerá acostada durante todo el examen mientras, el ginecólogo le aplica un gel conductor transparente sobre el área del vientre y la pelvis y luego pasará una sonda manual sobre el área. Este gel ayuda a la sonda a transmitir las ondas sonoras, las cuales rebotan en las estructuras corporales, incluyendo el feto, para crear una imagen en el ecógrafo.
En él las estructuras óseas se ven como imágenes blancas y el líquido como zonas negras. 



FUENTES:
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003778.htm

jueves, 21 de noviembre de 2013

TEST DE COOMBS

¿QUE ES?
El test de Coombs es una prueba diagnóstica que permite detectar la presencia de anticuerpos anti-Rh que pudieran generar incompatibilidades entre la sangre de la madre y del feto, afectando al desarrollo del feto.
Existen dos tipos de pruebas:

  • Directa: detecta anticuerpos que ya están pegados en la superficie de los glóbulos rojos de la madre. Estos anticuerpos se forman por diferentes enfermedades (muchas de ellas auto-inmunes) o medicamentos. Pueden ser causa de destrucción de glóbulos rojos y, por tanto, de anemia o ictericia.
  • Indirecta: detecta anticuerpos contra Rh positivo que estén circulando en el plasma sanguíneo de la madre Rh negativo. Pueden existir por un embarazo previo con un bebé Rh positivo, o por un contacto con sangre Rh positivo por otros motivos (heridas, transfusiones sanguíneas, etc.).

¿CUÁNDO Y CÓMO SE REALIZA?
El que se realiza en las embarazadas es el test de Coombs indirecto, este se hace en el primer trimestre de embarazo entre las semanas 8 y 9 de de gestación.
Si la madre tiene Rh negativo este test se debe repetir en la semana 26 de gestación.

El test de Coombs indirecto es una prueba no invasiva que se realiza a través de una analítica de sangre de la madre.

RESULTADOS
Si el resultado obtenido es negativo y la madre es Rh negativa el test debe repetirse en el segundo trimestre para asegurarnos de que no se han formado anti-Rh positivos; pero si la madre es Rh positiva no es necesario repetirlo.
Por el contrario si el resultado es positivo se debe valorar el riesgo que tiene el embarazo y determinar si es necesario realizar transfusiones sanguíneas al feto puncionando el cordón umbilical. A partir de este momento el control del embarazo será más estricto, con consultas y ecografías más frecuentes.

PRECAUCIONES
Si la madre es Rh negativo y da a luz a un hijo Rh positivo se debe vacunar a la madre con gammaglobulina humana dentro de las 72 horas siguientes al parto.
Esta gammaglobulina hace que la madre no forme anticuerpos anti-Rh positivo y de esta manera evitamos que un próximo embarazo de un bebé con Rh positivo tenga riesgo.


FUENTES:
http://www.serbebe.com/sb_emba/sb_testmedico/sb_em_coombs.php
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003344.htm
http://www.webconsultas.com/embarazo/vivir-el-embarazo/pruebas-durante-el-embarazo/coombs-2413

CÓMO SABER CUÁLES SON TUS DÍAS FÉRTILES

Las posibilidades que tenemos para quedarnos embarazadas a lo largo de un ciclo menstrual variarán en función de qué días tengamos relaciones sexuales con nuestra pareja. De hecho, todos los días del ciclo pueden ser fértiles para quedarnos embarazadas, incluidos los días de la regla, ya que la ovulación puede variar de una mujer a otra, e incluso de un ciclo a otro.
 
Aún así, existen unos días en los que las mujeres tenemos mayor probabilidad de quedarnos embarazadas. Cuando el ciclo menstrual es de 28 días, lo más normal es que la ovulación se produzca, como ya hemos dicho en entrada anterior sobre el ciclo menstrual, hacia el día 14 del ciclo. Los días más fértiles incluyen los 3 o 4 anteriores y los 3 o 4 posteriores al día de la ovulación, es decir, entre el 10 y el 19 día del ciclo aproximadamente.
 
Existen diversas páginas web que pueden ayudarte a descubrir cuáles son esos días más adecuados para intentar quedarte embarazada. Para ello, puedes recurrir a la calculadora de días fértiles.
 
Otra opción es la web serPadres, en la cual puedes crear un Calendario de Fertilidad a través del cual se genera un gráfico basado en tu ciclo menstrual, lo que te permite calcular cuáles son los mejores días para quedarte embarazada.
 
 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

EXPLORACIONES TRIMESTRALES

Se debe realizar una revisión general cada trimestre en la cual se harán los siguientes controles:
  • Exploración física: se evalúa el estado general de la mujer. Se exploran las mamas, evaluando su forma, volumen y consistencia, las areolas y los pezones; el abdomen, evaluando su consistencia, la presencia de estrías, etc; los genitales externos, se evalúan las secreciones, la pigmentación, etc.
  • Análisis de orina: el estudio del contenido de la orina permite examinar si existen bacterias en la misma y determinar la presencia y cantidad de proteínas.
  • Análisis de sangre: se debe hacer uno cada trimestre.
    • Primer trimestre: se realiza una analítica básica de sangre para valorar algunos parámetros como la glucosa, la hemoglobina, los leucocitos, las plaquetas, etc. Se analiza la situación de inmunidad de la madre frente a determinadas enfermedades infecciosas. Además también se realiza el test de Coombs indirecto, el cual se repetirá en el segundo trimestre si la madre es Rh negativo.
    • Segundo trimestre: se realiza un hemograma básico y una serología (para detectar hepatitis B y toxoplasma). Además si la mujer es Rh negativo se vuelve a realizar el test de Coombs.
    • Tercer trimestre: se realiza un último hemograma y una prueba de coagulación. Esta última es importante porque si los resultados obtenidos están dentro de la normalidad indican que existe un bajo riesgo de sangrado postparto, pero si se detectase alguna anomalía esto implicaría que existe un alto riesgo de sangrado postparto.
  • Control de peso: la matrona te pesará en cada revisión para llevar un control de los kilos que ganas cada mes ya que un peso excesivamente alto o bajo puede provocar complicaciones en el desarrollo y crecimiento de tu bebé. Durante el primer trimestre es posible que engordes un kilo o dos, pero si tienes nauseas puede incluso que adelgaces. En el segundo trimestre lo idóneo es que aumentes aproximadamente un kilo cada mes. Y por último en el tercer trimestre puede que aumentes algo más de un kilo cada mes. Al final del embarazo habrás engordado entre 9 y 12 kilos.
  • Control de la tensión: la hipertensión arterial durante el embarazo es más frecuente en gestantes mayores de 35 años, en madres primerizas o en embarazos múltiples. Cerca del 6% de las embarazadas desarrollan hipertensión gestacional, pero esta no implica riesgo para la madre ni para el bebé. Esta hipertensión suele aparecer en la segunda mitad de la gestación y suele normalizarse unos días después de dar a luz.







EL ClCLO MENSTRUAL: ¿QUÉ OCURRE EN NUESTRO CUERPO?

El ciclo menstrual es el tiempo o período que transcurre entre el primer día de regla y el primero de la regla siguiente. Nuestro ciclo menstrual es habitualmente de 28 días, pero se considera normal que dure entre 21 y 35 días. Durante el ciclo menstrual, nuestro cuerpo se prepara para un posible embarazo. Los dos o tres primeros años de regla es normal que los ciclos sean algo irregulares. Transcurrido este período, los ciclos suelen volverse más regulares y, por lo general, después del primer parto, los ciclos tienden a estabilizarse hasta llegar a los 40-45 años. A partir de esta edad los ciclos se volverán de nuevo irregulares antes de que aparezca el período de la menopausia.

El ciclo menstrual se caracteriza por tener dos fases muy diferenciadas. En un ciclo menstrual normal de 28 días, la primera parte del ciclo se extiende desde el primer día de regla hasta el día 14. La segunda parte del ciclo va desde el día 15 al día 28. El fenómeno que separa ambas partes es la ovulación, que ocurre aproximadamente el día 14 del ciclo menstrual.

Durante estas dos fases sufrimos una serie de cambios fisiológicos y anímicos, debidos a las variaciones cíclicas de dos hormonas, los estrógenos y la progesterona. Esta actividad hormonal es la responsable de que el endometrio se descame cada 28 días, apareciendo la regla, y de que vuelva a regenerarse después.

A continuación pasaremos a describir cada una de estas fases con más profundidad:

  • 1ª mitad del ciclo (del día 1 al 14): en esta etapa el acontecimiento más destacado que se produce es la regla o menstruación, que suele durar unos 5 días (aunque puede oscilar entre 3 y 7 días). La razón de que aparezca la regla es que las hormonas del cuerpo provocan que el útero se deshaga del endometrio que se creó en el ciclo menstrual anterior. Al principio del ciclo, la glándula hipófisis del cerebro segrega la hormona foliculoestimulante (FSH). Esta hormona estimula los ovarios para que produzcan óvulos maduros. Los folículos son las cavidades repletas de fluido que se encuentran en los ovarios. Cada folículo contiene un óvulo sin desarrollar. La FSH estimula varios folículos para que se desarrollen y comiencen a segregar estrógenos. Los estrógenos se sitúan en su nivel más bajo el primer día del período. A partir de ese momento, el nivel comienza a aumentar a medida que los folículos crecen. Aunque varios folículos comiencen a desarrollarse desde el primer momento, solo uno de ellos se hace "dominante", por lo que es su óvulo el que madura dentro del folículo creciente. Al mismo tiempo, la cantidad cada vez mayor de estrógenos que contiene el cuerpo provoca que el endometrio prolifere y se colme de nutrientes y sangre. El propósito es que, si se produce un embarazo, el óvulo fecundado disponga de todo el sustento y los nutrientes que precisa para crecer. 
 
  • Ovulación (en torno al día 14): el nivel de estrógenos presente en el cuerpo sigue aumentando y, finalmente, provocará la subida repentina de la hormona luteinizante (llamada LH). Este aumento de la LH provoca que el folículo dominante se rompa y libere el óvulo maduro del ovario, que entra en la trompa de Falopio. Este proceso se conoce como "ovulación". Muchas mujeres creen que ovulan el día 14, pero se trata de una media, ya que la mayoría de ellas realmente ovula un día del ciclo menstrual diferente. El día de su ovulación variará según cada ciclo. Algunas mujeres manifiestan dolores agudos cuando ovulan, pero muchas no experimentan sensación alguna y no existen otros síntomas que indiquen que se está ovulando.


  •  2ª mitad del ciclo (del día 15 al 28): una vez liberado el óvulo, éste se desplaza a lo largo de la trompa de Falopio hacia el útero. El óvulo tiene una vida de hasta 24 horas. La supervivencia del esperma es más variable, pero normalmente se prolonga durante 3 o 5 días, por lo que los días que preceden a la ovulación y el mismo día de la ovulación son los más fértiles, es decir, cuando es más probable que haya un embarazo. En el momento en que finaliza la ovulación, el folículo comienza a segregar otra hormona: la progesterona. La progesterona provoca que el endometrio se diferencie, con el fin de prepararlo para recibir un óvulo fecundado. Mientras tanto, el folículo vacío del ovario empieza a contraerse, pero sigue segregando progesterona, y también comienza a segregar estrógenos. En esta etapa, puede experimentar síntomas de tensión premenstrual (TPM), como dolor al palparse el pecho, hinchazón, letargo, depresión e irritabilidad.


    Finalmente, y a medida que el folículo vacío se contrae, si el óvulo no se fecunda, los niveles de estrógeno y de progesterona disminuyen. Sin los altos niveles de hormonas que favorecen su conservación, el grueso endometrio creado comienza a desprenderse y se libera este revestimiento uterino. Este es el inicio del período y el comienzo del siguiente ciclo menstrual.
     

    Por el contrario, si el óvulo se ha fecundado, puede implantarse correctamente por sí mismo en el endometrio. Por lo general, este suceso tiene lugar, aproximadamente, una semana después de la fecundación. Tan pronto como el óvulo fecundado queda implantado, el cuerpo comienza a segregar la hormona del embarazo, es decir, gonadotropina coriónica humana (hCG), que mantendrá la actividad del folículo vacío. Además, continúa segregando estrógenos y progesterona para evitar el desprendimiento del endometrio hasta que la placenta (que contiene todos los nutrientes que precisa el embrión) madure lo suficientemente como para mantener el embarazo.
     

     A modo de resumen os dejo un esquema muy claro y explicativo que muestra todo lo que ocurre en el ciclo en su conjunto.



















    Y si eres algo despistada o todavía andas algo perdida, existen páginas web en las que puedes llevar un registro y control de tu ciclo menstrual, como es el caso del "Period Calendar" de Evax & Tampax. Se trata de una herramienta que te permite hacer un calendario con la estimación de la duración de tu ciclo, y otras aplicaciones. Para crear un Period Calendar y probarlo, haz click aquí.