jueves, 31 de octubre de 2013

10 GRANDES MITOS SOBRE EL EMBARAZO

Muchas son las creencias populares sobre el embarazo que carecen de fundamentación científica alguna, aunque a pesar de ello algunas siguen todavía muy arraigadas en la población. Algunos de estos "mitos" son inofensivos, pero otros pueden ir en contra de las recomendaciones médicas y ser perjudiciales para las futuras mamás. Ante cualquier duda que surja, lo más recomendable es consultar con tu médico o ginecólogo. No obstante, a continuación hablaremos de 10 de los "falsos dichos" más populares:


1. Si el vientre de la embarazada está en pico el bebé será niño, y si es redondo será una niña:
FALSO. El tipo de vientre de la gestante no tiene nada que ver con el sexo del bebé. Esta forma está relacionada con el tono muscular y uterino, con la posición que adopte el bebé en el vientre y con la forma que tengan los huesos de la pelvis de la mujer. El único modo de conocer el sexo del bebé es la ecografía.


2. Si la madre tiene ardores es porque el niño nacerá con mucho pelo.
FALSO. Los ardores y malas digestiones en esta etapa están provocados por un aumento del tamaño del útero, lo que provoca el desplazamiento y aumento de presión sobre los intestinos y el estómago. Para evitarlos no comas demasiado, suprime los alimentos ricos en grasas que sean difíciles de digerir y no te tumbes justo al terminar de comer. La cantidad de cabello depende de los genes que tu bebé herede. Si alguno de los padres tiene mucho cabello, es bastante probable que el bebé lo tenga también.



3. Durante el embarazo hay que comer por dos.
FALSO. Esta vieja idea de que la madre debe alimentarse por ella y por el bebé está totalmente desechada. De hecho, las matronas consideran que bajo ningún concepto está indicado el “comer por dos”, porque esto podría acarrear casos de obesidad en la gestante. Lo aconsejable es llevar una dieta sana, equilibrada y muy variada, y repartir las comidas en cinco o seis tomas al día, así se evita la ansiedad. En estas condiciones, lo normal es que la embarazada aumente su peso de 9 a 12 kilos, aunque esto va a depender de la estatura y constitución de cada una, pues no es lo mismo una persona que mida 1,60 que una que mida 1,80.
4. Mantener relaciones sexuales durante el embarazo puede dañar al bebé.
FALSO. En ningún caso se puede hacer daño al bebé ni por la penetración ni por soportar peso sobre la tripa porque “está bien protegido dentro del útero, que está sellado por el tapón mucoso y rodeado de una bolsa de líquido amniótico que amortigua la presión”, explica la ginecóloga Josefina Ruiz en su libro ‘Nueve meses de espera’. Al contrario, las relaciones sexuales durante la gestación tienen algunos beneficios.


5. Si se le niega un antojo a una embarazada, pueden aparecer marcas de nacimiento en el bebé con la forma de lo deseado.
FALSO. Más de la mitad de las gestantes tiene antojos o deseos irrefrenables de tomar algún alimento concreto a lo largo de su embarazo. Pero, desde luego, no hay base científica que relacione su no satisfacción con la aparición de una mancha de la forma de lo deseado. Muchos bebés suelen nacer con algunas manchitas, pero que en nada tienen que ver con los antojos, de hecho la mayoría desaparecen con el tiempo.

6. Ducharse es mejor que bañarse.
FALSO. La higiene durante el embarazo es fundamental y no importa si optas por una ducha o por un baño. Muchas mujeres prefieren la ducha porque piensan que el agua puede entrar en el útero, pero éste está cerrado por el tapón mucoso, por lo que no hay peligro. Quince días antes de la fecha probable del parto sí que será mejor que te duches en lugar de bañarte, ya que el tapón mucoso puede estar ablandándose. También se recomienda más la ducha cuando se tienen varices porque el calor del agua del baño produce vasodilatación. En cualquier caso, sobre todo cuando te bañes, no pongas el agua demasiado caliente (que no supere los 37º o 38º) y termina con una ducha de agua fría, así mejorará la circulación.

7. La forma de la cara durante el embarazo pueden indicar el sexo de su bebé.
FALSO. Cada mujer aumenta de peso de forma diferente durante el embarazo y todas experimentan distintas alteraciones en su cuerpo, incluido su rostro. Así que si te dicen que tendrás una niña por tener la cara rolliza y sonrosada, es posible que acierten, o bien que se equivoquen.


8. No se puede hacer ejercicio.
FALSO. Todo lo contrario, el ejercicio moderado es absolutamente recomendable, pues favorece la llegada de sangre al útero y nos mantiene en forma para afrontar el parto y para una recuperación más rápida después del parto.
9. No se puede teñir el pelo estando embarazada.
FALSO. Se puede teñir el pelo sin problema. Al bebé no le afectará de ninguna manera si su madre se tiñe o no el pelo. Lo que sí es cierto es que es recomendable usar tintes naturales que no dañen excesivamente el cabello y productos sin demasiadas sustancias químicas porque al estar la piel más sensible durante el embarazo, esta podría irritarse.
10. Si tu madre tuvo un parto difícil, el tuyo también lo será.
FALSO. El parto no es una cuestión hereditaria, depende de multitud de factores y, además, cada mujer es un ser único y exclusivo, que va a vivir su propio parto.


Otras falsas creencias más descabelladas que podemos escuchar y leer por ahí son:

  • Si levantas las manos por encima de la cabeza, tu bebé se puede estrangular con el cordón umbilical.

  • Si no comes mucha fruta, tu bebé saldrá sucio.

  • Si te agachas, coses, o tejes, al bebé se le enreda el cordón umbilical alrededor del cuello.

  • Si se ata un cabello de la madre al anillo de casada, y al sostenerlo en el aire, gira en círculos sobre el vientre de la madre, el bebé será una niña; si va de lado a lado, será un niño.

  • Si bebes agua fría estando encinta, a tu bebé le da gripe.

  • Las embarazadas no deben ingerir mucho líquido porque eso aumenta demasiado el líquido amniótico del bebé.

  • Si cruzas las piernas, el bebé se enrosca el cordón en el cuello.

  • La cerveza aumenta la producción de leche.

  • En luna llena se producen más partos.

  • La leche materna al principio no alimenta, es como el agua.
Etc., etc., etc. No hagáis caso de todo lo que escuchéis por ahí o leáis en Internet, ya que muchas veces se encuentran verdaderas atrocidades que, aunque puedan parecer graciosas, pueden preocupar de verdad a la futura madre e incluso causarle una ansiedad perjudicial para ella y el bebé.

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