lunes, 28 de octubre de 2013

¿QUÉ OCURRE SI SE SUPERA LA FECHA PROBABLE DEL PARTO?

Cuando llegue la fecha del parto, ya estás preparada para tener a tu bebé. La mayoría de las mujeres tienen el bebé entre las 37 y las 42 semanas de embarazo. Sin embargo, sólo el 5% de los bebés nacen exactamente en la fecha probable. Aproximadamente el 7% de los bebés nacen después de las 42 semanas y cuando esto sucede, se le conoce como "embarazo prolongado".
 

¿Cuál es la causa?

La causa más común de los embarazos prolongados es que se calculó mal la fecha de parto, de manera que en realidad el parto no se ha retrasado sino que espera al momento adecuado. Solamente cerca del 2% de los embarazos son, en realidad, prolongados. Se desconocen los motivos del parto prolongado.

¿Cuáles son los riesgos?

Si todavía no has dado a luz a las 42 semanas, hay mayores riesgos para tu salud y la del bebé. A medida que el bebé se pasa de la fecha probable de parto, la placenta, que es el vínculo entre la madre y el bebé, puede dejar de funcionar tan efectivamente como lo hacía antes. Esto podría influir en la cantidad de oxígeno y nutrientes que el bebé recibe. A medida que el bebé continúa creciendo, puede disminuir la cantidad de líquido amniótico que lo rodea. Cuando esto sucede, el cordón umbilical puede comprimirse con los movimientos del bebé o las contracciones uterinas. Esto también puede interferir con la capacidad del bebé de recibir las cantidades apropiadas de nutrientes y oxígeno.
Los riesgos más grandes para el bebé incluyen:
  • Síndrome de dismadurez (posmadurez): bebés con características de insuficiencia placentaria. El bebé tiene uñas y pelo largo, un cuerpo largo y delgado y piel arrugada o parecida a un pergamino.
  • Aspiración de meconio: el bebé puede defecar en una cantidad más pequeña de líquido amniótico y luego inhalarlo hacia los pulmones. Esto podría provocarle neumonía, pero frecuentemente éste sólo nace con manchas de meconio.
  • Macrosomía: el bebé crece demasiado y esto dificulta que nazca vaginalmente, es decir a través del canal vaginal.
  • Mortinato o muerte fetal: el bebé muere en el útero. La muerte fetal es rara, pero el riesgo aumenta en las semanas posteriores a la fecha probable del parto.
Los mayores riesgos para la madre incluyen:
  • Mayores índices de lesiones perineales: Los bebés que nacen después de la fecha probable de parto tienden a ser mayores y esto causa un mayor trauma a la parte posterior de la madre durante el parto.
  • Mayores índices de cesárea: El sufrimiento fetal es más común durante el trabajo de parto en las semanas posteriores a la fecha probable de parto y ello parece aumentar el riesgo de una cesárea.

¿Qué medidas se toman?

Si se llega a las 41-42 semanas de embarazo o bien si el médico siente que es importante revisar la condición del bebé, hay algunas pruebas que se pueden practicar. Éstas incluyen control fetal (incluyendo el perfil biofísico o la cardiotocografía en reposo) y ecografía. Si estas pruebas demuestran que el bebé está activo y saludable y que el volumen de líquido amniótico es normal, el médico decidirá si prefiere continuar el control fetal a intervalos programados, hasta que el parto comience de manera natural.
Si algunas de las pruebas demuestran que el bebé pudiera estar teniendo problemas, el pediatra decidirá si la madre y el bebé pueden tolerar un trabajo de parto inducido (labor provocada con la ayuda de medicamentos), o si el bebé necesita ser expulsado por cesárea.

Si bien hay riesgos relacionados con el embarazo prolongado que pueden requerir que su bebé reciba cuidados especiales después de su nacimiento, la mayoría de los bebés de embarazos prolongados nacen saludables y sin ninguna complicación. Los procedimientos de control y pruebas que actualmente están disponibles para embarazos prolongados han contribuido a incrementar el número de casos con buenos resultados.

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